EL POLITIKOM

Capítulo Quinto

ORIGEN DEL PODER Y ONTOLOGIA DE LA SOCIEDAD

 

I

El Futuro del Ateísmo Científico

 

La esclavitud del hombre tiene su origen en el Fratricidio. Nadie me negará que la raiz - dejando ahora aparcado el carácter filoteohistórico del tema - del asesinato de Caín sobre Abel tuvo su lógica en la Necesidad-Razón de Estado justificante del latrocinio de la Propiedad y Ser de Abel, con cuya consumación criminal Caín esperaba obtener la fuerza ontológica y los recursos materiales de Abel para fines personales propios, no compartidos por Abel; y porque no lo eran y la ambición de Caín era superior a la oposición de Abel a su realización: Caín levantó su brazo contra su hermano, autojustificando Caín su delito en la Razón del "Yo-Estado". Esquema que vimos repetido, esta vez en escenario público, en la Batalla entre Jesucristo y los Judíos.

Antes del Homicidio hubo un tanteo dialéctico, por llamarlo de alguna manera. Resistiéndose la consciencia al homicidio, en este caso fratricidio, la idea más natural para alcanzar el objetivo, a saber, la suma de fuerza bruta en orden a la conquista del mundo mediante la privación de todo medio de subsistencia a Abel, es decir, reduciendo a condiciones de esclavitud a su hermano, Caín obtendría contra pan y agua un esclavo, y en tanto que amo y señor de su hermano Caín podría lanzarse a la conquista del mundo al frente de un ejército de esclavos que prefirieron la vida de rodillas a la muerte de pie. Por el pan y el agua Abel se convertiría en esclavo de su hermano Caín, quien compraría así su vida para hacer uso de ella en la manera más adecuada a sus fines cainitas.

Sin ir más lejos observamos en el Socialismo del Siglo XXI que se repite este esquema, donde se usa la Democracia para imponer esaa privación subsistencial que hará preferible la dictadura a la penuria, provocada sin embargo por el aspirante a dictador. ¿No es listo el diablo?

Según la Biblia, que es decir, según Dios: Éste fue el principio de la esclavitud. Porque se entiende que si Abel se resistió hasta la muerte, prefiriendo morir libre a vivir esclavo, otros no tuvieron tanto amor a la libertad y doblaron sus rodillas.

Esquema biohistórico contra el que se ve y se entiende que era necesario que el Imperio contratase a Darwin para destruir esta Verdad e imponer la esclavitud como “realidad natural al hombre”, cuya realidad tiene su Cuna en “el Origen de las Especies”, se encuentra en “la división de la Naturaleza Humana en esclavos y libres (fuertes y débiles-Aristóteles)”, en razón de lo cual cualquier acto de resistencia del Pueblo (el débil) al Poder (el fuerte) es un delito contra “la Ley de la Naturaleza”.

¡Es lógico! Negando Dios la existencia de “dos especies humanas” dentro del Género Humano, y afirmando Dios que la Esclavitud está fundada en el crimen deExpropiación por la Fuerza, convirtiéndose la Fuerza en la raiz del Estado, el Poder, privando a la Naturaleza de su Universalidad para convertirla en esclava de los intereses del “Estado”, y porque Dios no bendijo este Crimen, era solo natural que el Imperio del Crimen contratara a la Ciencia, para que, al servicio de su amo, el Estado, conviniera en negar que Dios existe: a fin de fundar asi la doctrina sobre el Origen de la esclavitud en la Naturaleza del Hombre, del Universo, del Cosmos, y por defecto, en la Naturaleza de la propia Sociedad, deviniendo esta doctrina de las dos especies sustrato para la articulación de un Derecho Social sobre cuya base sentar la Legalidad de la Propiedad del Hombre sobre la Naturaleza, con la consiguiente necesidad del Derecho al uso de la Fuerza en base a la defensa de los intereses connaturales a ese Título.

Y ya puestos, para redondear la piedra de molino con la que las escuelas ateas comulgarían en lo sucesivo, quitando Evangelio para poner Teoría, el Hombre sería liberado de la esclavitud y la opresión gracias a la ascensión del Ateísmo al Poder, bajo cuya ley suprema: la utopía del Imperio Socialista, las Naciones alcanzarían la Libertad. Infamia que se descubrió en toda su fuerza asesina cuando Stalin fundó el Socialismo Darwinista sobre la tumba de la Revolución Rusa, y Hitler su Nacional-Socialismo Darwinesco sobre los mismos fundamentos para la edificación de un Poder Genocida y Geocida, respecto a cuyos efectos el Siglo XX es el Discurso más firme contra el Virus Esquizoide Cainita que porta en su seno el Sistema Darwinista, que, en breve, no hizo sino resucitar la Teoría Esclavista-Aristotélica contra la que se alzara el Cristianismo, vistiéndola, eso sí, de una forma nueva con objeto de borrar de la conciencia del Fuerte, Caín, la resistencia a la Ley por la cual el Fuerte debe sacrificar al Débil en pro de la subsistencia de su Estado.

Pues, en definitiva, que la Vida comienza en una Semilla y cual Árbol se desarrolla desde lo más primitivo hasta lo más complejo sólo había que ser un ignorante para no comprenderlo. Y sin embargo, como venía diciéndolo el Cristianismo desde su cuna, estábamos todos encerrados en la Ignorancia. La Lucha de la Humanidad desde el Cuarto Milenio A.C. a nuestros días ¿qué ha sido más que una Batalla sin fin por salir de la ignorancia? Mas es síntoma típico del genio olvidarse que una vez él fue un ignorante de tomo y lomo, y mientras da su paso hacia la salida del túnel no pierde tiempo en juzgar a todo el mundo anterior a su descubrimiento acusándolo de ser lo que fuera y seguiria siendo: Un mundo de ignorantes luchando a sangre y fuego por salir de la Ignorancia. Basta leer una Historia de la Ciencia para ver que todos los sabios tropezaron en esa piedra.

Y se ve de la lectura de la Historia del Siglo XX, por escribirse todavía, pero para realizar cuya tarea los historiadores habrán de esperar a que se mueran los actuales señores de las políticas de las superpotencias, uno de ellos habiendo llevado incluso a ley la prohibición de escribir la Historia de su Nación, ¡y ay de la Politoskaya que se atreva a meterse a delincuente!; y porque la Historia existe a pesar de los tales eminentes y todopoderosos presidentes de este principio del Siglo XXI, se ve a las claras que desde Aristóteles a Darwin la Civilización dejó atrás infinitos muertos, algunos de ellos muy eminentes, pero que no parece que le sirvieran de nada al cientifico inglés a la hora de vestir con un nuevo traje la famosa división de la naturaleza humana en dos especies, la de los esclavos y los libres, ahora llamados, pomposamente, en lo que sería la dialéctica madre del Nazismo: Fuertes y Débiles.

Pero si algo sorprende al observador y estudioso de las cosas humanas es ver cómo “los Débiles” les han concedido a “los Fuertes” ese Derecho a ejecutarlos en masa, recuérdese la Segunda Guerra Mundial, y han aceptado como Ley Natural este Crimen contra la Humanidad que es el Nazismo Darwinista de la división del Género Humano en dos especies, que en el Capitalismo se transmuta en Pobres y Ricos. Es difícil determinar si “los Débiles” lo hacen por cobardía prefiriendo vivir de rodillas a morir de pie, como Abel, o simplemente han sido lobotomizados por un Sistema Educativo esujeto a un Ateísmo Cientifico que, en nombre del Progreso, le exige al hombre la anulación de su Ser, ya sea mediante su transformación en Obrero o en Borrego o en un simple Animal Racional: cuya existenca consiste en comer, beber, aparearse, y morirse sin mancha. Amén.

Lo que no es difícil determinar es que el Sistema Educativo, dependiente del Poder, es decir, del Fuerte, como se ve en las naciones actuales, tiende por necesidad de supervivencia a imponer a la fuerza su Manual para la Lobotomización de las masas, siendo su primer objetivo la anulación del Ser en la Persona del Alumno, para lo cual se le debe implantar desde Joven la Teoria de la División de las especies en el seno de la Humanidad como Hecho indiscutible y fuera de toda discusión. De donde se ve que el discurso de Caín ha ido adaptándose a las épocas, en mente siempre la transformación de la fuerza humana como medio de Poder para imponer sobre las demás gentes el imperio de la voluntad del Yo-Estado.

Y nadie creerá que quien tiene como origen de su riqueza y Poder la expropiación de los bienes de su hermano, homicidio mediante: tenga complejo alguno a la hora de asesinar a todo el que se cruce en su camino. Si alguno lo duda, no lloraremos sobre su tumba cuando él sea la próxima víctima.

No es, a fin de dejar el Pasado atrás, no es la Propiedad la que debe ser abolida, sino el dominio de un hombre sobre otro cuando, haciendo de la propiedad el fundamento de dicho dominio, se tiende a expropiar mediante el uso de la Fuerza del Poder. Porque, combatiendo aquí prejuicos y malentendidos, la Propiedad es un derecho Inalienable del Ser Humano, lo que se repudia es el Acto de la Expropiación en razón del interés del Estado, que exige el uso de la Fuerza, es causa de delito, y su impunidad abre en el seno de la Justicia el principio del fin de la ley.

Pero mientras persistan las circunstancias, la herencia de los milenios es más fuerte que el individuo, y la Historia se repite. Para que no se repita, cualquier sociedad que desee que la Civilización crezca inmunizada contra el delirio cainita debe actuar sobre dos frentes. Sobre el individuo en la Escuela, y sobre el hombre en la Sociedad.

Sobre el individuo para que el ser en cuanto Ser se alce como persona contra cualquier impulso inconsciente heredado, efecto de milenios encadenados a la esclavitud del Imperio del Crimen, fundado por Caín y extendido por toda la Tierra por las Coronas, bajo cuyas dinastías homicidas el ser Humano ha recorrido su camino hasta nosotros, ganándonos nuestros padres la libertad a fuerza de sangre y sacrificio.

Una experiencia de milenios marca el inconsciente y únicamente mediante una Educación enfocada en la Formación del Hombre en cuanto Ser, no como Obrero, ni como Ciudadano, ni como Profesional, ni ninguna de las excusas que el Poder pone para perpetuar su status esclavista, sino una Formación del Hombre en cuanto Persona dotada de todos los Atributos inherentes al Ser, sujeto de todo Derecho y protagonista de todo Deber, puede, sin violencia, abrirle el camino a una Civilización en la que cada Persona es de por sí un Universo, un Mundo, un Viviente investido de todas las propiedades del espíritu Creador, inmanipulable e incapaz por ley propia de manipular a su semejante.

En el frente social una Civilización edificada sobre el espítitu Creador de la Persona y no en la Fuerza Humana como plataforma de crecimiento se debe basar en dos parámetros innegociables, y ambos las dos piernas de la Libertad. Es decir, mirando al Futuro: Toda persona que alcanza su estado de jubilación tiene el Derecho legítimo y natural a participar de todos los bienes de la Civilización en absoluta Libertad y garantía de ejercicio. Tal es el sentido de la Propiedad Pública. Cómo llegar a una Civilización gobernada por un Derecho Garante del disfrute de todos los bienes públicos por la parte de la persona, no como beneficiencia sino como Derecho Activo, es otra cuestión. Pero una cuestión no utópica, como no lo es el horizonte que se le abre al pionero; el futuro está en ese horizonte, y los problemas: en el camino. Ahora bien, de cobardes es no abrir la marcha.

En este sentido toda expropiación de la Propiedad construida con el esfuerzo y la riqueza de todos es un delito contra la Civilización y un atentado contra este Derecho de Futuro de la Persona. Lo llamaban Liberalismo, y realizaban su “delito” democráticamente, como si el asesinato dejara de ser tal cuando se realiza “democráticamente”. 

En la franja de crecimiento, es decir, la Formación del Hombre en cuanto Persona, cuyo Ser creador se desarrolla por la ley de la Naturaleza, y no por coacción del Poder, la Libertad es la misma. De manera que la Sociedad tiene el Deber de poner todos los medios públicos a los pies de la Infancia y la Adolescencia, gratuitamente dispuestos por los padres para sus hijos y libremente disfrutados por los hijos en cuanto legado de sus padres.

Se entiende que la Propiedad Privada y la Razón privada existen como Razón de Comportamiento del propio Ser, que, ya formado, se define por la Naturaleza Creadora del espíritu del Hombre, cuyo desarrollo implica medios privados, posesiones personales y en el ejercicio de esta Ontología Social él es el Ente sobre el que el Sistema Social basa su propia existencia.

Obviamente nos enfrentamos a una Revolución Ontológica que ha sido ralentizada por el Siglo XX a raiz del intento frustrado de Geocidio que las Superpotencias del momento ejecutaron contra la Biosfera, que no se consumó pero sí ha dañado su estructura. Y que como consecuencia vino a provocar la extensión incontrolable del cáncer, y la debilitación del sistema inmunológico humano bajo el efecto de la ultracuantificación del cuerpo biosférico bajo el ataque de las 50-60.000 bombas atómicas detonadas, durante la Guerra Fría. 

La realidad es que estamos en la frontera de “un siglo de media de vida”. Y bajo una Civilización regida por esta media de vida los cánones y las leyes que supusieron la norma social del siglo XX, no sólo son nefastos sino que son un ataque directo a la existencia del Hombre en cuanto Hombre. Existencia, cuya defensa ha sido abandonada por la misma Ciencia geocida del siglo XX, que ahora, analizado ya el cuerpo biosférico mediante la prueba termonuclear, quiere avalanzarse sobre el cuerpo genético humano, sujetando su ser a la misma experiencia destructora.

¡Frankestein Menguele no es un mito, es el espíritu del materialismo científico!

El matrimonio Ciencia-Poder va por ahí cegando a las naciones y desviando la atención sobre el delito de geocidio cometido por esa misma unión de adulterio. Cosa que la pareja del Siglo XX quiere conseguir mediante la argucia política de centrar la atención del Siglo XXI en el Cambio Climático, alejando así el pensamiento del Origen del Calentamiento Gobal desencadenado por la Ciencia del Sigo XX con la excusa de la Guerra Fría.

Hasta un burro ve que el Cambio Climático es inherente a la Propia Estructura de la Tierra. La cuestión no es el Cambio Climático sino el Origen del Calentamiento Global. La Academia de los Nobeles, colegas de los geocidas que reventaron entre 50 y 60 mil bombas atómicas – tipo Hiroshima y Nagasaki - contra el cuerpo de la Biosfera, y en su calidad de cómplice: la Academia de los Poderes que pusieron en sus manos esos 500-600 megatones, se ha sumado al engaño del Profeta Americano, a quien se le ha concedido un Nobel a fin de que la Mentira se imponga y se cierre la puerta hacia la Verdad. Ahora bien, tienen que darnos explicaciones sobre los efectos radiactivos sobre el Hombre causados por esos 500-600 megatones. El segundón del Saxofonista Lechero, sirviendo a su amo, la Casa Blanca, va con su vaca vendiendo la leche de la mentira, cobrando por su servicio lo que quiere.

Ceguera, cáncer, tuberculosis, enfermedades que se creían vencidas han vuelto al campo de batalla a raiz del debilitamiento de un sistema inmunológico expuesto a la radiación liberada por esas 50.000, 60.000 bombas atómicas.

¡El tabaco tiene la culpa! -por supuesto.

Los aerosoles de una India más pobre que las ratas - ¡Claro!

A su tiempo cada cual se las ve con la horma de su zapato – dice el proverbio. Nosotros, dejando el tema de la descripción del camino, nos centramos en la meta. ¿O acaso alguien se echa a andar sin tener una dirección determinada? Antes de soltar las aguas es necesario abrirle camino a la riada, o las aguas se desmadrarán, lo inundarán todo, provocando caos y destrucción, cuando con trazar una dirección basta para que las aguas por su propio peso alcancen el mar.

La precipitación no es buena y actuar sin inteligencia es un suicidio. De haberse esperado el faraón a que Moisés pasara las aguas ¿además de salvarse, no hubiera alcanzado su meta? Mas es propio del ateísmo no ver lo que se abre ante sus ojos y, contrariamente a su credo, creer que lo que se abre para el que cree va a mantener su desarrollo para quien viendo lo que no quiere creer persigue la destrucción del que ve porque cree. El fin del Ateísmo, en consecuencia, es su desaparición de la faz de la Historia.

Seguiremos tocando este tema en otra ocasión.