EL POLITIKOM

Capítulo Cuarto

Revolución en las aulas

 

II

 

El Futuro del Libro

 

Ciertamente el sistema pedagógico heredado del siglo XX tiene por finalidad la perpetuación del estado animal del hombre . De hecho la base sobre la que está estructurado el edificio político de las naciones tiene en la animalización de los votantes su eje de acción; no vamos a entrar en una larga cadena de acusaciones y de búsquedas de causas; el mundo es como es y lo trascendente es revolucionarlo, adaptarlo al Nuevo Milenio, transformar el conjunto de sus relaciones y articularlas acorde a la nueva realidad biohistórica que estamos viviendo.

El factor de cambio revolucionario cuya fuerza motora no admite contemplaciones, y ante cuyo empuje los sistemas políticos decimonónicos heredados del Siglo XX, se ven incapaces de actuar, ofreciendo por toda acción la represión, la manipulación y el neoesclavismo: tiene por naturaleza la ruptura de la media de vida del hombre. Vemos, sin embargo, que ninguna de las estructuras sociales basadas en el modelo pos medieval, que llamaron sus herederos: Moderno, han visualizado este hecho y se han puesto en movimiento en esa dirección. Es más, no sólo siguen ancladas las sociedades en el sistema Moderno sino que la represión contra la adaptación a la Tecnología y sus consecuencias sobre la mente y el cuerpo humano que pide a gritos la Escuela es respondida mediante una alteración de la calidad del Método de Enseñanza, amén de un abandomno de las infraestructuras Escolares, procediendo estas dos causas a la conversión del centro de Formación del Hombre, en tanto que Individuo, en verdaderos centros de autodestrucción controlada del espíritu del Individuo.

Pero no sólo es el instinto del animal político la fauce hambrienta bajo cuyo rugido la Escuela deviene un Campo Vallado donde el ganado de los votantes y los obreros son mantenidos en buen estado, en eso que llaman el Estado de Bienestar, a fin de mantener gorda y dinámica a las clases gobernantes. Son los amos de los partidos políticos quienes, habiendo hecho de la Escuela su negocio, son los enemigos reales de la Transformación revolucionaria del Centro Escolar, a todos los niveles, cerrando el salto del libro de papel al Libro Digital.

No es necesario señalar la distancia que este salto ha de poner entre el siglo XX y los que vienen. La liberación de los gastos familiares reducidos a su expresión digital, abaratando el paso de las generaciones por el Sistema de Enseñanza, supone la caída de sistemas privados de riquezas que, bajo ningún coste, y a todo riesgo, están dispuestos a impedir que este salto de produzca. Pero su intento está condenado al fracaso y llega el día en que un Libro Electrónico será todo el material que un alumno lleve al centro,y el centro habilitará el Libro Digital.

Sabemos positivamente que el salto del Formato clásico, en papel, al Digital se encuentra en fase experimental y que tanto por la presión de los criados de las Riquezas, desde los Congresos paralizando este salto, como cuanto por el Formato en sí, aún estamos esclavizados a las leyes de un Mercado que a todos, tarde o temprano, nos llevaría a la destrucción de la Sociedad. Basta crear un Soporte Material, de dos hojas, a pantalla por hoja, que se abre tal cual un libro, y en el que se introduce el disco con el libro digital.

Tan sencillo que la imposibilidad de crearlo nos da cuenta del inmenso peso de las cadenas que soportamos como consecuencia de la sujeción de los Congresos a los verdaderos amos de quienes dicen ser los representantes del Pueblo y las Naciones. Tan revolucionario que nada más pensar en la existencia a título universal de esta creación de nuestro Siglo hace que tiemblen los amos de los Congresos y por todos los medios sigan buscando mantener en estado perpetuo de aborto esta nueva criatura del Siglo XXI.

Tenemos todos los medios tecnológicos para darle forma y cuerpo a este Nuevo Libro, evolución revolucionaria de su especie, cuyo nacimiento viene a vida con el sello bajo cuyo signo perecieron los dinosaurios. Lógico es que estos dinosaurios editoriales que viven de nuestra necesaria esclavitud a sus medios de producción, se opongan con todos sus poderes y riquezas a este salto, cuando su existencia, al igual que en su día la de los dinosaurios, conlleve la extinción de todos los árboles del planeta. Lógica es, en consecuencia, que su caída dé paso el nacimiento de una Nueva Era.

De todas las transformacioones estructurales que necesitamos formalizar a fin de adaptar nuestra Civilización al Nivel de Inteligencia y Tecnología de nuestro Sociedad, en verdad, ésta es de una prioridad histórica decisiva, tanto o más que el salto de la energía fósil a la solar.

Las décadas que vienen prometen ser, pues, dignas de ser vividos y más emocionante la vivencia si se forma parte de ella.