EL POLITIKOM

LIBRO TERCERO : QUINTA PARTE

Capítulo Décimo Cuarto

SEGURIDAD CONTRA LIBERTAD; ESTABILIDAD CONTRA SOBERANÍA

 

 

Será siempre un reto para el pensador de espíritu cristiano contemplar el mundo tal cual el mundo es visto por el Creador del Género Humano. Con independencia de las actitudes asumidas por la inteligencia jesucristiana frente al Pasado, Presente y Futuro de la Humanidad, el reto de abstracción y contemplación sugiere una lucha mental entre el Ser y la Realidad, no menos interesante por su naturaleza cuanto por la victoria a ser alcanzada.

La meta del Pensamiento Humano ha sido, desde su origen, alcanzar el Conocimiento íntimo de todas las cosas, las que se relacionan con lo humano cuanto como las que lo hacen con lo Divino. El Fracaso de los Milenios para encumbrar este proceso de Crecimiento de la Inteligencia no debe empañar el hecho de las conquistas obtenidas a lo largo de los siglos. La Evolución empieza en la Materia, para elevarse de lo material a lo espiritual, y desde esta nueva dimensión emprender el Camino hacia la Omnisciencia, natural al Espíritu del Creador del Universo. La Negación, por tanto, de la Existencia de este Creador, conduce a la negación de la realización de la Inteligencia Humana a la Imagen de Dios, a la que aspira por Naturaleza de su propia Creación.

Fuera de discusión la posibilidad de haber alcanzado el Homo Sapiens el Grado de Civilización del Hombre durante la Revolución del Neolítico sin la Intervención de Dios en su Historia, afirmación que no niega el movimiento de la materia desde lo animal a lo racional en el punto de mira de la propia existencia de la Vida como Fuerza Cósmica, el Acontecimiento del acceso a la Civilización por el Género Humano fue acelerado por esta Intervención Divina, a la vez que conducido ese Proceso sobre unos fundamentos previamente establecidos por el propio Dios.

Esta Intervención Divina en la Historia del Género Humano viene regulada por derecho de Creación, Primero, y de Paternidad, después. Lo contrario, negarle al Creador el Derecho a Intervenir en su Creación y dirigir la Historia de su Criatura acorde a su propia Sabiduría Creadora es un insulto a la Inteligencia, tanto del Hombre como de Dios. Con todo, la Libertad de la Creación siendo un reflejo de la Libertad del Creador se entiende que la libertad del Individuo para  aceptar este Derecho o alzarse contra él es una cuestión puramente personal.

Del mismo Principio de Semejanza se deduce que no puede haber Semejanza sin recibir la Criatura la Imagen del Creador, quien siendo Libre comunica a su Creación su Libertad, asumiendo en ello y por ello los riesgos que implican el encuentro entre el Creador y su Creación a nivel personal. Fue este Principio de Semejanza el que fue usado para alzarse contra Dios.

Al igual que en todas las cosas humanas la disensión, la opinión, la crítica y el análisis conducen a posturas diferentes, una vez que el Creador y la Creación vienen a convivir en el seno de una misma Sociedad, en la que la Criatura recibe la Libertad de su Creador, y Libertad fundada sobre la plena salud de las facultades mentales, espirituales a intelectuales de las Personas a los dos lados del Encuentro, por esta misma Razón se abre entre el Creador y la Creación un Proceso de observación y contemplación en el que la disensión, la crítica y el análisis forman parte implícita.

La Libertad es comunicada con objeto de gozar de ella en tanto en cuanto el Fruto del Árbol de la Vida. La Libertad es el término al que conduce la existencia de la Creación. Libertad en todos los sentidos. Y Libertad que es elevada a lo infinito al no darle término Dios a la Vida. Grandeza Creadora que vino a traer a la mesa del Cosmos un acontecimiento revolucionario hasta entonces no conocido: La Libertad de la criatura para someter a su análisis personal la Estructura Social dada por el Creador a la Sociedad por Él mismo llamada a existencia.

Los Pilares sobre los que Dios levantó el Edificio de su Reino son tres Palabras: Verdad, Justicia y Paz. Estos tres pilares son los fundamentos de la Libertad a la Imagen Divina.

Tengamos en cuenta que en una Sociedad donde un Ser Todopoderoso e Indestructible se llama a Sí Mismo a participar en su Historia, asumiendo la Función de Fundador y Legislador Universal, una Sociedad de esta Naturaleza implica una Aventura de la parte de la Criatura más que de la parte del Creador. Es un Reto. Y un Reto a asumir desde la Plenitud de las Facultades mentales, espirituales.

No hay necesidad de regresar a la discusión sobre la posibilidad de un cambio de humor de ése Dios, “hoy más bueno que el Pan y mañana más malo que el Demonio”. Siendo la posición de Jesucristo el núcleo duro de toda la entidad del ser cristiano, se deroga todo futuro a semejante discusión, y nos hace sumergirnos en la Aventura en base al Amor a la Vida, y una Vida fundada sobre los Pilares de la Verdad, la Justicia y la Paz, cuyo fruto es la Libertad a Imagen y Semejanza de la Divina, Naturaleza de la Libertad del Hombre y de la Creación en general que no podría nunca realizarse de no haber fundado Dios su reino sobre los Tres Pilares nombrados.

Estos presupuestos asentados, habiendo asumido la posición de la contemplación que conduce al estudio de la realidad tal cual la vivimos, y observando que ésta se sitúa muy lejos de ésos presupuestos asentados tan alegremente, contra aquéllos que han asumido una postura de Negación en razón del dilema que el Pensamiento Perfecto de Dios y la Realidad Imperfecta que nos rodea ha venido a crear en el Mundo, la Iglesia ha presentado hasta ahora, exclusivamente, el Argumento de la Fe.

¿Pero quién le negará al viento que sople, al sol que brille, a la tierra que se desplace? Cada ente hace y sólo puede hacer aquéllos para lo que fue creado.

La Iglesia no fue creada para Pensar. Es más, observamos que cada vez que la Iglesia pensó, las divisiones entre las comunidades cristianas se hicieron más vastas y profundas. El pensamiento del sujeto eclesiástico, más allá de su Lucha por la Fe, ha conducido de siempre al cristianismo a la Herejía y la División, acercando a la Iglesia mediante esta consecuencia un paso más hacia su autodestrucción.

La Naturaleza de la Iglesia es activa, la Predicación es su condición. Es tal la Naturaleza que le corresponde a quien es Esclava de su Señor. Muy diferente es la posición de los hijos de Dios.

La Misión de la Iglesia es darle hijos a su Señor, la misión de los hijos de su Señor es destruir la Obra del Enemigo de Dios, para lo cual reciben la Gloria de la Libertad de Dios en la Naturaleza del Hombre, o sea, Inteligencia sin límites, mediante ésta y por esta alzando el Creador a su Creación desde la Razón Animal a la Espiritual según su propia Naturaleza.

Es desde esta posición que el Mundo es observado como objeto de estudio. Y como en todo estudio el fin a conquistar es el dominio de las leyes que regulan la Ciencia sobre la mesa, en este caso la Ciencia del Bien y del Mal, el objetivo del Estudio de la Historia Universal no puede, excepto en orden a su conversión en medio de subsistencia, quedarse en una mera relación de fechas y batallas. La Historia Universal es el Libro en el que las Leyes de la Ciencia del Bien y del Mal han desplegado su Árbol de disciplinas hasta el punto en que ahora nos encontramos en la Actualidad.

Ya vemos que hablando de esta Ciencia del Bien y del Mal que ha venido a hacer del Hombre su Huésped, y vive en simbiosis maligna desde hace cinco mil años y algunos siglos atrás, (la Cronología Judía peca del mismo defecto que lo hiciera la Arqueología a finales del siglo XIX, arrojando Mil años más allá de la verdadera Fecha la Cronología Mundial), que Dios habla de ella refiriéndose a ella en tanto en cuanto Árbol. Y lo hizo a la manera que hablamos del Árbol de la Física, del Árbol de la Astronomía, del Árbol de la Biología, etcétera. Reducir, por consiguiente, un árbol de disciplinas, interrelacionadas entre sí como las ramas al tronco, a un par de leyes generales ha de resultar incoherente e inaceptable.

Observando la Historia de las Naciones descubrimos las respuestas que los diferentes pueblos buscaron a fin de reducir todo el compendio de ese Árbol a una ley única, simple y universal. Entre ellas la respuesta del Extremo Oriente Indostánico, aún viva, nos abre la inteligencia a la tremenda perversión del pensamiento humano en la que se hundió el Asia Lejana en los siglos durante los cuales la Civilización Mediterránea comenzó a desplegar sus velas más primitivas : Solón, Heráclito, Homero, Sócrates.

El Principio Perfecto de la Cosmología Hinduista se refugió, contrariamente al Calvinismo, que hizo de Dios el Autor del Mal y del Bien, en la teoría del Pecado Personal, acorde a la cual se erigió una Sociedad de Castas, los Intocables el estrato más bajo, los Rajás, el más alto, pero que en definitiva venía a sacralizar el delito contra la Humanidad que observamos una vez y otra en todas partes y en todos los tiempos : La necesidad de hacer del Pueblo el Cuerpo del Huésped, de cuya sangre el Huésped vive y se alimenta. En el Orden Mundial Cosmogónico Hindú el Cuerpo del Huésped baja la cabeza y vive de rodillas en pago de sus pecados cometidos durante una anterior vida, estado de humillación perpetua que sufrirá durante esta vida, hasta el final de sus días, en la que penará ésos delitos antes de nacer, y aspirará a volver a nacer como un rajá en una vida futura. ¡Mayor Burla de la Naturaleza de una Sociedad y Civilización, imposible!

 La Edad Clásica no se liberó del peso de la realidad y redujo el origen de la realidad a la Naturaleza, en la que la Esclavitud y la Libertad tuvieron su Madre putativa.  El Imperio Romano asumió esta reducción como realidad Universal e hizo de la Esclavitud las ruedas de su molino de sangre y miseria. El Imperio Británico, admirador y aspirante a devenir el Nuevo Imperio Universal Romano, asumió la reducción Clásica de la Realidad Cosmogónica a un principio básico en las páginas del Origen de las Especies de Darwin. Donde Aristóteles puso Esclavos y Libres, Darwin puso Fuertes y Débiles. Y siendo consecuente consigo mismo Darwin tenía que, y no dudó en, escribir en su Obra Magna que los Hospitales, el Sistema Social de Salud Universal Europeo, hacia el que el Cristianismo estaba conduciendo a la Civilización Europea, en cuanto beneficia al Débil era un acto de suicidio del Fuerte. Siguiendo esta Ideología Nazi de Darwin los sabios Ingleses y Alemanes se lanzaron contra el Cristianismo en una Batalla a Muerte con el fin de corregir un Sistema Social que si implementado conduciría a la Ruina de Fuerte en respuesta a la vinculación de la Civilización con la Caridad Cristiana. El cristianismo, en definitiva, pues que alimentaba al Débil, era el enemigo número uno de la Civilización, y en cuanto tal tenía que ser aniquilado de la faz de Europa. Buenas intenciones malignas que los Emigrantes Europeos pusieron en práctica en el Nuevo Mundo, de cuya Sociedad alienaron al Débil, enfocando el Sistema exclusivamente en beneficio del Fuerte, contra cuya estructura hemos asistido al duelo entre el actual Presidente Obama y la Oposición republicana.

La tentación de reducir el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal a un sencillo principio ontológico universal es, pues, la expresión de la frustración del ser humano una vez privado de la Imagen de su Creador. La Naturaleza Intelectual del Hombre, llamada a ser elevada a la de su Creador, una vez suprimida, trajo al mundo la inmensa contradicción de una Inteligencia, creada para alzarse hasta la Libertad de la Inteligencia Divina, arrojada a la capacidad de la Razón de las bestias.

Y en verdad bestias es lo que vemos en las Páginas de la Historia Universal desde la Caída de Adán, el Alulim de las Cronologías Antiguas, y Primer Rey de Mesopotamia, un ser creado para vivir en la Libertad sin límites de la Inteligencia Divina, condenado a moverse entre las bestias como una bestia más. Dotada de la estructura material necesaria para alzarse de lo animal a lo espiritual, la Razón de la bestia Humana hizo de los hombres la bestia más terrorífica y destructiva concebible.

Abandonada a sus propias fuerzas, y éstas soportadas por una estructura material nacida para elevarse a lo más alto, una vez proyectada esta Fuerza Racional a la conquista del Poder, éste sólo podía ser Absoluto. Del otro lado, creada esa Fuerza Racional para ser el soporte biológico de la Aspiración a una Libertad sin límites, la Oposición entre su proyección a la conquista del Poder absoluto chocó contra su aspiración a Libertad ilimitada, naciendo de esta Lucha el Mal de los males: ¡La Guerra!

Esta contradicción, producto de la Caída del padre del Mundo Antiguo en la Teoría de la Guerra Santa como Medio de Conquista del Reino Universal, es el Tintero sangriento en el que la Historia del Género Humano ha escrito su Libro. El que ama el Poder tiene que destruir al que ama la Libertad con objeto de seguir disfrutando de los privilegios connaturales a ese Poder.

Nosotros observamos que el Poder entendido desde la concepción Divina del Universo y la Vida es el Poder de Crear. La Creación es la Manifestación supremo del Poder. El Verdadero Poder es aquel que incide en la Realidad para transformarla, recrearla, vestirla, alimentarla, dirigirla. Es sobre esta esfera de concepción que Dios proyecto su Poder, haciendo de su Inteligencia la carretera hacia su realización. Es en esta Razón que se entiende el Todopoder Divino.

El Poder entendido según la Ciencia del Bien y del Mal, y asumido por las clases políticas en cuanto el verdadero Poder, es el poder de una bestia. Verdad que es asumida por el propio Creador cuando hablando de quien una vez fuera un hijo suyo se refiere a él, tras su oposición ad eternum and ad infinitum a la Ley de su Reino, como “La Bestia”.

Dos direcciones de Evolución una vez alcanzada la Razón se le abre a la Vida en el Universo. Por el uno, se procede al salto de la Inteligencia limitada de la Criatura a la Inteligencia sin límites natural a la Inteligencia Divina. Por el otro, el salto de la inteligencia natural de la razón animal a la razón de una bestia en la que la inteligencia se transforma en arma de destrucción, propia y ajena.

La Libertad de elección es inalienable del ser: Poder con naturaleza Creadora, o Poder de Naturaleza Destructora. La Elección está en la Naturaleza del Poder.

Por el Primero el Género Humano deviene un Ente Universal en el que la Plenitud de la Inteligencia Divina despliega su  Gloria con el fin de  elevar a su Creación a su propia Naturaleza, y en ésta la Nación es al Género Humano lo que un miembro es al cuerpo, una parte del Todo al servicio del Todo y disfrutando del efecto último fruto de este Todo: Libertad sin límites, o como dijera el Divino Pablo haciendo de Poeta: La Gloria de la Libertad de los hijos de Dios. Tanto más esta Libertad encumbrada y consolidada en el Espacio y el Tiempo cuando deviniendo Dios la Cabeza de la Plenitud de las Naciones de su Universo la Inteligencia del Mundo procede de El en la forma que la luz del sol y el río de las nieves, y no siendo este sol destructible ni esas nieves reducibles el crecimiento de la Inteligencia de la Criatura recibe por horizonte un orto que siempre se mantiene fuera del alcance de los límites, a la par que por su propia belleza el Ser es mantenido en Movimiento Perpetuo, no a la manera que la Filosofía era perseguida, sino en la forma en la que la Sabiduría se manifiesta a la Creación de Dios, a un día le sigue el otro, a un paso le sigue el siguiente, y cada día trae su afán, su misterio, su reto, su aventura.

Por el segundo camino, el Poder es en sí el Fin, y el Fin justifica los medios. La Razón humana no tiene más naturaleza que el disfrute de esta vida “a la imagen y semejanza de los dioses”, más allá de la Ley, más allá del bien y del mal, inmunes al brazo de la justicia, la sangre del pueblo el vino con el que los dioses llenan sus copas, la carne del hombre el manjar con el que los dioses llenan sus barrigas, la Guerra el Gran Negocio, la negación de la naturaleza original del ser humano la verdadera y única religión del Poder. El Pueblo existe sólo, única y exclusivamente para alimentar la Hoguera de los Privilegios de los Líderes.

Veamos cómo reproducimos en su verdadero contexto la actual situación política bajo cuyas garras está siendo socavada la Democracia. Y vamos a llamar en nuestra ayuda el Episodio de la Pasión de Cristo como el espejo en el que la realidad se refleja de una manera más contundente y clara.

Tenemos tres grandes actores. Judas, Caifás y Pilatos. Judas es el político. Caifás es el templo del Dinero, representado por la Banca y el Empresariado. Pilatos es el Representante de la Fuerza de las Armas como Origen del Poder. Cristo es el Pueblo.

Observamos cómo, cual Judas se introduce entre los Discípulos para proceder desde dentro a la Venta de Cristo, el Político se hace Obrero para Vender al Obrero. Y en consecuencia hace lo que le es natural a Judas, vender al Pueblo con un beso. De esta manera Grecia ha sido vendida por el Partido Socialista Obrero Griego, y España por el Partido Socialista Obrero Español; Francia está siendo vendida por el Partido Socialista Francés, y USA por el Partido Socialista Americano. Este es el efecto de la ausencia de una Ley Constitucional de Transgresión de Programa Político. El Político besa al Pueblo durante las elecciones y con un beso se lo vende a Caifás.

Caifás, la Banca y el Empresariado no tienen más que un dios: El Dinero. Pero el Político, por la naturaleza de su propio trabajo tiene el medio constitucional de sujetar la multiplicación bancaria del Dinero que le sustraen al Pueblo mediante la creación de leyes de protección del Salario y del Ahorro, y del capital empresarial mediante leyes de protección del Contrato.

Ahora bien, la conquista del Poder Constitucional, cuando no hay inteligencia y sólo ambición de Poder por los beneficios y privilegios del Poder, cuesta mucho dinero, y aquí la Banca y el Empresariado vienen en socorro del Partido Político para financiar esa conquista a cambio de……

La Corrupción ya ha comenzado su andadura.

La Banca y el Empresariado crean Partidos Políticos dirigidos por hombres de paja cuyo trabajo consiste en manipular el Estado Constitucional a favor de su locura por la multiplicación del Capital propio.

Pero una vez alcanzado el Poder Constitucional el Partido descubre una fuente de autofinanciación propia: Emitir Bonos y Deudas del Estado, que él mismo Partido compra a través de sus propios hombres de paja.

El Partido crea un sistema Empresarial propio a cuyas manos es desviado el Producto Nacional Bruto en relación a las Obras Públicas.

El Partido crea su Propia Banca, hacia la que desvía la Deuda del Estado y las Ayudas Internacionales.

La Corrupción es ya Absoluta.

El Pueblo ha sido vendido, la Independencia de la Nación ha sido sustraída. El Pueblo ha sido convertido en una despensa de sangre y carne de la que se alimenta el Partido, la Banca y el Empresariado.

¿Y Pilatos, qué hace Pilatos entretanto?

Bruselas ha exigido la Soberanía de las naciones europeas a cambio de Estabilidad y Recuperación Económica. Bruselas, enobediencia a Berlín, ha destruido la Independencia de Grecia, ha socavado la de España, está minando la de Italia, Francia comienza a ser doblegada.

Alemania ha pedido la cabeza de los pueblos. La Europa de las Naciones Libres tiene que perecer en bien de los Estados Unidos de Europa, la Nueva Superpotencia a la cabeza de la cual alinearse con las Superpotencias del Siglo : Federación Rusa, USA, China, India. El precio de esta gloria es la Libertad.

En el caso de los USA su particular Pilatos ya ha emprendido la transformación de la NSA en la SS Nacional. El Partido Clintoniano aliado con el Gay lobby Americano contrató a un Mulato, Profesor de Derecho Constitucional, Lector laureado, para con sus labios darle al Pueblo Americano el beso de Judas. Caifás celebró con un bailout su hazaña y Pilatos ha tenido lo que pidiera : Libertad a cambio de Seguridad.

Curiosamente el mundo se extraña de estas sencillas operaciones de compra-ventas de la Verdad y la Justicia a cambio de la Paz, sin entender que la Paz es el fruto de la Justicia y la Verdad, y que donde no hay ni Justicia ni Verdad no puede haber Paz, y en consecuencia el Poder debe armarse hasta los dientes contra el propio Pueblo, haciendo de la rebelión del pueblo una guerra preventiva. No en vano el población de los USA se ha negado a desarmarse y se rearma hasta los dientes para luchar contra el Poder creado sobre sus propias espaldas.

Tal es en suma la estructura de la realidad que estamos viviendo. Rusia ha sido dictatorial desde su nacimiento, lo mismo que China y la India. En el Mediterráneo es donde se juega el futuro del Siglo XXI. Alemania, desde su nacimiento a principios del Segundo Milenio, y durante todo el Segundo Milenio ya lo demostró, nació para poner de rodillas a Europa o destruirla.

Las ruedas de los milenios siguen su curso. El Curso en Ciencia del Bien y del Mal que el Género Cristiano estamos viviendo no tiene desperdicio, y permanecerá en nuestras mentes por la Eternidad. Bueno es aplicarse y aprender del Mal todo lo que el Mal puede hacer, que es mucho; testigo cinco milenios y medio llenando páginas de la misma bestialidad, aunque con diferentes vestiduras.

Y sin embargo, aunque la mina se vista de seda, mona se queda.