El
Principio Cosmológico General
155.- La descripción del Espacio General Cosmológico
que hemos heredado nos dibuja un Universo-Galaxia que se mueve e interacciona
con los demás cuerpos a través de leyes generales. Lo que se adecúa
perfectamente a la expansión hasta el infinito de la Materia que sugiere la
Idea de la Creación. La necesidad de comprender por qué creó Dios los Cielos
para proteger la Tierra del Movimiento Cósmico General implica la respuesta a
la relación entre Dios y esa Multiplicación de la Materia hasta el infinito. Y
la respuesta a esta pregunta nos lleva directamente a aquella otra pregunta a
la que con su teoría cosmológica quiso responder el genio del siglo XX, a
saber: Antes del principio ¿qué? Cuestión que a su vez nos conduce directamente
a preguntarnos qué parte tuvo Dios en ese Principio de principios y qué era de
El antes de este Principio Cosmológico General. Asunto que nos obliga a entrar
en Teología pero conservando siempre la actitud científica que hasta hora se ha
mantenido como lenguaje de entendimiento entre la Creación y nosotros.
156.- Antes de la Creación fue la Increación y antes
del Creador fue Dios. Dios se declara Eterno y sobre su Edad nada hay que
decir. Pero también confiesa: “Antes de mí no fue formado Dios alguno, ninguno
habrá después de mí”. Así que sabiendo que Dios es Eterno y por tanto la
Formación de la que habla no podía tocar a su Naturaleza, se deduce que esa
Formación se refería a su Inteligencia, que es la parte del Ser que crece y se
desarrolla en el tiempo. Conclusión lógica que pone en un sitio el Conocimiento
de la Ciencia de la Creación y en el otro al Ser que tenía todos los Atributos
Naturales a Dios. Cuando estas dos cosas se unieron y se hicieron una sola cosa
entonces Dios devino el Creador y la Realidad su Creación.
157.- Cuándo y cómo tuvo lugar esta revolución
cosmológica la he tocado en la Historia de Jesús. Allí entré en el tema de la
Historia de la Increación y desarrollé sus grandes momentos. Creo recordar
haber dicho que el Creador se hizo porque estaba en Dios. Más o menos lo que
quise decir es que si la Inteligencia sin Poder no es suficiente para
transformar la Realidad, tampoco el Poder sin la Inteligencia tiene esa
facultad. Y afirmé allí que el Poder estaba en Dios y la Inteligencia en la
Fuerza Increadora, Origen de todas las cosas. Recuerdo haber puesto Eternidad e
Infinito frente pero no contra Dios. Y haber relatado aquella relación increada
hablando de la Infancia del Ser Divino. Y esta Infancia desde la óptica de la
revolución que llevó a Dios a convertirse en el Origen de todas las cosas
nuevas. En relación a cuyo proceso habló El de sí mismo diciendo que fue
formado. Proceso de Formación que sólo puede ser entendido como llevado a cabo
por el Infinito y la Eternidad en cuanto realidades increadas que tenían en
Dios la estrella de todo lo que se movía y se hacía. Y una vez que el Creador
fue formado en Dios se consumó la revolución que habría de hacer de Dios, el
Infinito y la Eternidad una sola cosa. Grosso modo.
158.- De esta revolución ontológica que integró a
Dios, Espacio, Tiempo y Materia surge el concepto de Principio Cosmológico
General, es decir, el acontecimiento que señaló un Antes y un Después. Pensando
en el cual el genio del siglo XX habló de un Big Bang, y yo en la Historia de
Jesús hice partir de una actividad creadora natural en la que Dios transformó
la Realidad partiendo de la propia estructura de la Realidad. Es decir, hubo
destrucción de un cosmos anterior y transformación de ese cosmos en uno nuevo,
que, como todo lo que empieza, partió de un acontecimiento o Principio
Cosmológico General. Principio Cosmológico General que marcó de forma
irreversible el Antes y el Después. La cuestión es cómo Dios dio luz a este
Principio del que el principio de nuestro Universo en especial es un fragmento
de la secuencia histórica que puso en movimiento aquél Acontecimiento.
159.- La respuesta a esta cuestión exige hablar de las
leyes fundamentales del Movimiento de Multiplicación de la Materia Cósmica que
venían actuando desde la Eternidad. Sólo que a diferencia del Cosmos Increado,
que implicaba al Infinito en esa Multiplicación, al tener el Movimiento Origen
en Dios este Movimiento fue revolucionado y llevado a cabo por campos
transformadores de la materia en energía cósmica y esta energía cósmica en
materia astrofísica. Para comprender esta fenomenología echemos mano de la
naturaleza cuántica de la materia atómica.
160.- Tanto a nivel de observación en laboratorio como
en aceleradores de partículas, la reproducción de la materia tiene su origen en
la elevación de la energía dinámica que transforma la relación de la partícula
con el campo en el que se mueve. Desde el mismo nacimiento de la física
cuántica se observó que el crecimiento de masa exige la elevación de la energía
cinética, relación que intentó recoger Einstein en su célebre ecuación de la
energía. Pero si en el átomo en su medio natural a la elevación de su velocidad
la partícula responde transformando la diferencia en masa, y otro tanto hace en
un acelerador, si le quitamos el límite de velocidad a la ecuación y procedemos
a extraer la partícula de su medio, dándole las notas de la energía cósmica en
vuelo libre en un espacio sin referencia electromagnética: esa partícula
seguirá transformando la diferencia de velocidad en masa. Supuesto el caso que
le pongamos una acumulación de trayectos hasta el infinito el salto de la
materia cuántica a la astrofísica ya lo tenemos. Este era el proceso natural
increado.
161.- Dios revolucionó este proceso al concentrar la
trayectoria en un campo donde el tiempo matemático se curva y el espacio físico
cae hacia el centro. Simulando un acelerador en anillo tal que desde el
exterior crea una espiral sobre la superficie de un reloj de arena, donde cada
fragmento mantiene la velocidad de aceleración independientemente de la masa: a
la altura cuando el haz alcanza el centro, es decir, la boca del reloj de
arena, el haz salta al otro lado mediante la explosión en el origen de las
estrellas. Este es el fenómeno que llamo Implosión Astrofísica, fenómeno que
marca el nacimiento de las galaxias y las estrellas.
162.- Pues que un astro individual puede dar origen a
una cantidad ilimitada de haces de energía cósmica la reproducción de la
materia hasta el infinito es una realidad que viene desde la Eternidad. Lo que
diferencia a esta multiplicación hasta el infinito es que Antes exigía el
Infinito como pista de transformación y Después se reproduce el mismo proceso
sobre campos de espacio-tiempo desplegados por Dios en las fronteras del
Cosmos. Esto hace del Cosmos un ente más masivo y le ofrece al Espacio General
una densidad de materia más alta, razón por la cual el Cosmos nos maravilla con
nuevas criaturas galácticas cada día que el Hubble abre sus ojos. La Creación
es continua y su expansión constante.
163.- Este proceso de multiplicación de la materia
cósmica desde un Principio General Cosmológico podemos compararlo a una
reacción en cadena que no acaba nunca y amplifica su radio de acción y
extensión según el tiempo crece desde el centro hacia las fronteras. Nuestros
ojos telescópicos nos permiten admirar el movimiento de las galaxias dentro de
este Espacio General Cósmico en expansión constante. Y también ajustarle las
leyes de la gravedad a las criaturas galácticas, de cuya acción observamos cómo
se atraen y se acumulan; ley clásica a la que tenemos que sumarle la ley de las
fuerzas electrodinámicas, gracias a la cual la concentración de la masa total
en un punto es un imposible físico a alcanzar. Razón extraordinaria por la que
el movimiento de los átomos de un gas caliente dentro de un recipiente es el
que le corresponde al Movimiento Cosmológico General.
