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Capítulo Undécimo
Respuesta al problema
de la Naturaleza del Poder Político
El origen del Poder Político tiene sus fundamentos
en la Historia Natural, pero para comprender su Naturaleza basta decir que su
Origen es la Sociedad. Y siendo la Familia el Principio Natural de la Sociedad
Histórica se entiende por lógica que todo ataque contra la estructura de la
Familia Natural es un ataque destructor contra los fundamentos históricos de la
Sociedad. La estructura social de la Familia Natural se repite en todas las
especies de la Era Mamífera acorde a un Prototipo de distribución de funciones
existenciales entre las partes integrantes y componentes de la Familia. Para
determinar el Origen del Poder Político es necesario, pues, determinar el
Origen de la Familia
Civilización y
Naturaleza
La Familia surge como efecto natural de la
estructura de la Vida. El Fundamento reproductor Heterosexual sobre el que la
Vida se mueve determina la Naturaleza Histórica de la Unión de los Dos Sexos en
una Unidad Social regulada por la Ley de la Protección Mutua en el seno de la
Distribución de funciones existenciales. Esta Distribución determinada por la
Vida es el Origen de la Sociedad, la Escuela Natural en la que el Individuo
adquiere todos los atributos connaturales a una Participación activa dentro de
una Sociedad más compleja en razón del número de sus miembros.
De donde se entiende que toda transformación
subjetiva de este Prototipo Natural en el que la Vida se fundamenta para
proyectarse en el Tiempo es un atentado directo, más o menos masivo, contra el
Futuro mismo de la Existencia de la Sociedad Histórica. La destrucción de la
Sociedad puede proceder de distintos flancos. La anulación de la Función
Materna durante el Periodo de Lactancia, un año, en razón de la necesidad de
supervivencia del núcleo heterosexual en el seno de una selva de intereses
políticos en pugna, que sacrifica el Modelo Natural en el altar de la necesidad
material al ídolo del Consumo de Tecnología Basura -móvil o fija- es un ataque
frontal contra el desarrollo Social de la Infancia. La corrección de esta
distorsión, devolviendo a la Naturaleza su Ley, la liberación de la madre de la
actividad extra-familiar durante el Año de Lactancia, es y supone un regreso
del Ser Humano a la Ley de la Naturaleza, y siendo el Ser la base del Futuro
esta Ley es de superior potencia a cualquier ley política derivada de las
estructuras económicas y administrativas sujetas a cambio y modificación. Pues
el Poder Político tiene por dimensión de trabajo existencial la creación del
concierto en el aparente caos de una sociedad compleja en constante movimiento,
la complejidad de cuyo movimiento procede de su continuo crecimiento. Pero ahí
empieza y acaba el Poder Político, y cuando el Poder Político rompe sus límites
y busca suplir a la Ley Natural: el Poder Político se declara fuera de la Ley
de la Naturaleza y deviene el Enemigo Público Número Uno de la Sociedad
Histórica.
El Poder Político, en consecuencia, no estando
fundada la Familia sino en la Ley de la Naturaleza, atenta contra la Sociedad
Histórica cuando interviene en la Estructura de la Familia, sea para destruir
su Esencia de Distribución de funciones existenciales, sea cuando pretende
crear un nuevo modelo familiar en base a consideraciones meramente económicas
que no conllevan ninguna función Natural en cuanto a Deberes Procreadores y
sólo prima en tales asociaciones no heterosexuales los Derechos Económicos.
Ahora bien, vemos que la Ley de la Naturaleza "no" ha establecido el
Origen de la Familia sobre razones económicas y "sí" sobre la
Protección por parte del Núcleo Procreador sobre la Vida Procreada.
En este orden podemos decir que el uso del sexo de
cada individuo y la manera de usar su cuerpo es asunto personal, mientras no
atente contra las leyes, pero cualquiera sea el modelo a que se atenga la
estructura del comportamiento sexual individual: la Familia, habiendo sido
ordenada por la Ley Natural, es Sagrada por Universal, y cualquier Violación de
sus Fundamentos Naturales es un atentado contra la Vigencia de la Ley Universal
en el seno de la Sociedad Histórica.
Un individuo, macho o hembra, puede decidir no tener
hijos, de un sitio, y del otro derivar el uso natural de la Razón Biológica
Sexual hacia el consumo de placer improcreador exclusivamente, pero todo traspaso de este poder del individuo sobre su propio
cuerpo a la esfera del Modelo de Familia Natural es un ataque directo contra la
Ley Universal sobre la que está fundada la Sociedad Histórica, en el seno de
cuyo Modelo el Ser se forma socialmente, derivando su naturaleza social de la
estructura histórica de este Modelo Natural, en el que el Ser aprende a dar sus
primeros pasos en la Sociedad Compleja que supone la existencia de una
Civilización. El amor a la Sociedad, el respeto a la Humanidad, la palabra como
instrumento de Entendimiento, el sentido de la Protección Mutua... tienen en la
Familia Natural su Base, Origen y Principio. Y de aquí que la transformacion de este Modelo Natural Universal en un
prototipo reducido a la función sexual no reproductora sea un atentado directo
contra el Futuro de la Civilización.
Dos primeras conclusiones: Liberación de la Madre
del Trabajo durante el Año de Lactancia como prioridad histórica de la
Sociedad, y abrogación de la denominación de cualquier tipo de Asociación
Sexual no-Procreativa como Familia. La Familia sólo tiene una Razón de Ser: la
Procreación y Protección de la Vida Procreada. Y en consecuencia la
denominación de "Familia" para una asociación sexual ajena a esta
Razón de Ser es un rechazo a la Universalidad de Ley Natural.
Esto en cuanto a la relación entre la Civilización y
la Naturaleza.
Razón de ser del Poder
Político
El Principio de la Sociedad es, en efecto, la
Familia. Y el Origen de la Familia es, como se ve en el Universo Mamífero, la
Naturaleza. Y siendo la Ley Natural la causa de la Familia entendemos por qué
el Modelo Humano alzó el Futuro de nuestra especie sobre las demás y determinó
y extendió ante nuestro Género lo que llamamos la Civilización. Y sería en este
contexto final donde entraría en juego el Poder Político, de manera que si la
Familia es el Principio de la Sociedad, esta Sociedad ya formada por Ley
Natural sería el Origen del Poder Político, que surgiría a fin de extender la
ley natural al conjunto social, determinando el comportamiento de dicha
Sociedad a partir del de la Familia Natural.
El Poder Político surge, así, para mantener los
efectos de la Ley Natural sobre la Sociedad en cuanto una Gran Familia, en el
seno de la cual la Familia como ente nuclear conserva todas sus prerrogativas
naturales, que devienen Ley a título Universal con objeto de que esas prerrogativas
sean el Modelo de comportamiento de la Sociedad, y de aqui que el Poder Politico se establezca sobre los pilares
de la Fraternidad, la Igualdad y la Libertad, que son las prerrogativas
naturales entre hermanos, extendidas ahora a lo universal.
La Civilización es, pues, una Fraternidad Universal
fundada sobre la Ley Histórica de Protección Mutua y Distribución de
Actividades entre sus Miembros, a imagen y semejanza del Modelo Natural de la
Familia. Son los Valores de este Modelo Natural los que le hacen de savia a la
Civilización, y le procuran al árbol de sus Leyes su Esencia y Sustancia.
La función principal y trascendente del Poder
Político es, en este orden, la defensa de este Modelo Natural, con objeto de
que sus Valores: Fraternidad, Igualdad y Libertad, se mantengan inconmovibles
con independencia de las transformaciones tecnológicas debidas a una Sociedad
Compleja en crecimiento constante en el Tiempo, y, a la vez, estos Valores
Universales, elevados desde la Ley de la Naturaleza a la Ley del Espíritu, no
puedan ser demolidos en razón de intereses temporales subjetivos con origen en
la rebelión contra la Ley Natural como Principio de la Familia Histórica, en el
seno de cuyo Modelo crecieron y se forjaron dichos Valores Universales.
Cuando el Poder Político rompe la Protección de la
Sociedad a la Familia Histórica e irrumpe en sus prerrogativas Naturales para
formar el Ser en valores exclusivos de ese Poder, el Poder Político atenta
contra el Futuro de la Sociedad al alzarse en rebelión contra la Ley Natural en
el seno de la cual tienen su Principio dichos Valores Universales, y su
justificación de la destrucción de este Valor Universal de la mayoría natural
en defensa de una minoría circunstancial es un discurso suicida que aboga por
el fin de la Civilización, pues se comprende que no es la mayoría la que debe
plegarse al valor de la minoría sino al contrario. Ahora bien, observamos que
el Poder Político en rebelión contra la Ley Universal tiende a dividir en
minorías a fin de proceder a una mayoría constituida por minorías,
estableciendo sobre la suma de las minorías el aplastamiento de la mayoría,
procediendo democráticamente (=astutamente) a cultivar el fin suicida al que arrivaron tantas civilizaciones que hicieron su camino bajo
el golpe del látigo del imperium de una minoría.
Así pues, el Origen del Poder Político es la defensa
de la Ley de la Familia en el seno de la Sociedad. Y como en una Familia todos
los hijos son iguales ante sus padres, comprendiéndose en la fraternidad la
existencia de la misma libertad, el primer origen y la Razón histórica del
Poder Político es la Defensa de esta Ley a título Universal, manteniendo su
vigencia en el seno de una Civilización compleja en crecimiento tecnológico
continuo que, por su complejidad, procede a crear una apariencia de caos, que
se resuelve su apariencia en las manos, precisamemnte,
del Poder Político, en cuyas palmas la Familia, al conservar su ley, procede a
su fruto natural: el Ser.
Esto en cuanto a la Razón de ser del Poder Politico.
Libertad y el Poder
Político
Pero observamos una ruptura histórica de la Ley
Histórica el efecto de la cual transformó el Poder Político en Imperium, y por este Imperium la
Sociedad dejó de ser garante de la Ley de la Familia para convertirse en una
entidad organizada bajo el peso de una minoría homicida y criminal. La
Arqueología y la Biblia -aunque cada una por su lado- dicen que este paso
suicida tuvo origen en Mesopotamia. La Arqueología no entra en las causas de
aquélla Caída y expone las ruinas, y la Biblia no entra en los efectos y expone
las causas de la ruptura de la Ley Natural bajo la que había comenzado su
andadura histórica la Primera Civilización. El resultado de aquélla ruptura fue
el Fratricidio, y con el fratricidio la pérdida de la Igualdad y la Libertad.
Privada de los fundamentos de la Ley de la Familia Natural la Civilización
devino un agente destructor de la Humanidad y la Sociedad un territorio del que
salir huyendo con objeto de manener la libertad viva.
Este fue, en definitiva, el drama al que condujo la
Caída Bíblica al mundo de Adán, y que traducido al castellano significó el uso
de la fuerza como vehículo de extensión de la Civilización, a lo que se opuso
Abel, prototipo de la Resistencia de su tiempo, y contra cuya resistencia Caín,
el Imperium, dejó caer la bomba atómica de su tiempo,
una simple mandíbula de asno. Digamos que la historia de la fuerza desde
entonces a nuestros días ha experimentado muchas transformaciones, pero su
sentido es el mismo, el sometimiento de unos a la Civilización de los otros o
la muerte. Y en tanto que esta ley de la Fuerza siga existiendo -sea empleando
la Guerra como medio de Pacificación o el terrorismo como medio de Conversión-
el Poder Político y el Crimen irán unidos a la manera que la mandíbula del asno
al brazo de Caín.
En este orden, el Fin Dialéctico del Socialismo era
la conquista del Poder para arrancarle del brazo a Cain la mandíbula del asno, pero una vez hecho esto: el Socialismo rompió el
discurso de la Dialéctica para devenir Demagogia, que como todo el mundo sabe
es lo que usaban los aspirantes a tiranos contra las dictadores. El tirano, en
efecto, usa la irrenunciable pasión por la libertad para vencer al dictador, y
una vez vencido usar la mandíbula del Imperium contra
el pueblo sobre cuyas espaldas se subiera al trono del que bajara al dictador.
A esto se le llama Demagogia, y es lo que el Poder Político hace cuando habla
de Libertad con el fin de conducir a la esclavitud respecto a los medios económicos
a los pueblos demócratas.
Luego el origen de la esclavitud estuvo en el
momento en que el Poder Político transformó sus prerrogativas sociales en
instrumento al servicio de una causa con origen en una ideología personal -sea
individual o propia de un partido. Pues como hemos dicho el Poder Político no
tiene una función de transformación social, que se produce en el seno del
propio Género Humano, y sí la preservación de la Ley Natural en el proceso de
crecimiento de la Sociedad, haciendo que este crecimiento no revierta sobre sus
propios fundamentos y haga de su destino la destrucción de sus Orígenes a fin
de reedificar sobre las ruinas de su Historia su propio edificio. En razón de
lo cual -según nos enseña la Historia- todo intento de dirigir el curso de la
Civilización en funcion de una ideología acabó en la
Tiranía. Ley de la que no se escapó ningún Imperio, ni pudo sortear la Unión
Soviética, y contra la cual, sin embargo, siguen alzándose los aspirantes a
tiranos en la creencia de que la Historia hará una excepción con ellos.
La Libertad, por tanto, no reside en el Poder, sino
en el Ser, y todo discurso del Poder sobre la Libertad en el seno de una
Democracia es el canto de la Demagogia. Y esto sin privar a ese mismo canto, si
contra una Tiranía, del dulce encanto de la Sabiduría.
Esto en cuanto a la relación entre la Libertad y el
Poder Político.
Relación de los Poderes
La naturaleza política del Poder podemos resolverla
tomando como Origen su Principio Social, o sea, la Familia, y no como metáfora
sino como fundamento histórico. El comportamiento de la familia ante a una
fuente de subistencia, frente a la cual la relación
viene determinada por la fraternidad, la igualdad y la libertad, es el
comportamiento que hereda el Poder Político de la primera Civilización, y por
el cual deviene garante de la preservación del Principio Natural en el terreno
de la Sociedad.
Comparando los Bienes de una Sociedad con un árbol y
a la nación en su conjunto con una familia, digamos que el Poder Político tiene
la función de impedir que ningún miembro de la familia, caso Caín, haga suyo el
árbol común del que depende la subsistencia de toda la familia, y mantener
abierto el acceso a la satisfacción de la necesidad individual.
El Liberalismo, en este caso, es Caín, pero que
obtiene lo que quiere sin derramar sangre. Ahora bien, que no se derrame sangre
no implica que el efecto no proceda a causar la misma consecuencia: el
hundimiento de la Sociedad sobre la que el Liberal Cain extendiera, al precio de la sangre de su hermano, su ley, de la que procedió,
tiempo mediante, el Imperium. Ley que se cumple a
rajatabla en la Comunidad Económica Europea de nuestros días, cuando el dominio
del Liberalismo, en sus formas de Partido Popular y Partido Socialista, han
dado finalmente el paso hacia la Constitución del Imperio de los Estados Unidos
de Europa.
Digamos, pues, que Imperio es toda estructura
gobernada por una élite -sea de sangre azul, o de sangre "roja", pero
siempre a sangre fría- que se sitúa más allá de la ley. En efecto, el
Parlamento de los Estados Unidos de Europa, aún no aprobado, es el Imperium de una élite que no se sujeta a la Ley de ningún
Estado y le impone la suya a todos los Estados Miembros. Que este Imperium proceda de una raiz democrática no anula la ley de la Historia, y contra la Sabiduría dirige el
curso de la Civilización Comunitaria hacia su Caida.
Pues la Historia, como el Tiempo, no perdona.
Ciertamente el Imperio de la Unión Soviética cayó y
no causó crisis de fin de mundo su disolución. Mas esto es olvidar que el Zar
Rojo contó con la CEE como colchón de bombero. ¿Quién le haría de almohadilla a
la CEE una vez convertida en los E.U.E.? El heredero del Zar Rojo está a la
espera del hundimiento de la Comunidad Europea en la creencia de que fue el
peso de la estructura internacional que Moscú se echá a la espalda, y no la traición de los Soviets a su Dialáctica,
la causa de la ruina del Imperio Comunista. El Islam confía en que la
profundización de la Crisis Económica, alentada por el petróleo, determinará la Caida de la Democracia Europea. ¿Quién más espera
como buitre repartirse los despojos? Y sin embargo el destino de todo Imperio
es su Caida. ¿Quién está, en consecuencia financiando
la creación de un Super-Parlamento Europeo con
funciones imperiales? ¿Al situarse fuera de la Ley de los Estados Miembros
dicho Super-Parlamento: no se situarían fuera de la
ley todo sus miembros?
Se ve por la experiencia que, a pesar de todos sus
defectos, un Parlamento compuesto por mil hombres es infinitamente más difícil
de corromper que otro compuesto por cien. Y al hablar de corrupción hablamos de
control de la Política de ese Poder por parte de grupos de intereses económicos
ajenos a la propia estructura del Poder Político. La compra de la voluntad de
un número grande de parlamentarios reduce el número de los compradores, de un
sitio, y aumenta la calidad del comprador, del otro. La reducción de vendedores
redunda en beneficio del comprador por en cuanto, aunque se alce el precio del
producto político, el comprador extiende su control sobre más vendedores tras
la reducción de su número. Tal es, en definitiva, el sentido de la creación del Super-Parlamento Europeo. ¿Quiénes son los
compradores, es decir, los financiadores de semejante Imperio de la Corrupción?,
"no se sabe, no contesta"...
Hasta aquí en cuanto a la Naturaleza del Poder Político.
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