Santo Tomás

Summa contra los Gentiles

INTRODUCCIÓN GENERAL

LIBRO PRIMERO

LIBRO SEGUNDO

LIBRO TERCERO

LIBRO CUARTO

 

PROLOGO

Al poner en manos del lector español la traducción castellana de la Summa contra los Gentiles, de Santo Tomás de Aquino, nos ha parecido conveniente hacer unas sencillas aclaraciones destinadas exclusivamente a exponer, en muy pocas líneas, los límites de nuestro trabajo.

Nuestro intento fundamental puede resumirse en una sola palabra: traducir; poner al alcance de quienes cultivan la filosofía y no cuentan con la suficiente preparación para vencer cómodamente las dificultades de la lengua latina una de las grandes obras del Doctor Angélico. No hemos trabajado, pues, para eclesiásticos, ya que éstos mejor estudiarán el pensamiento del Santo en su original latino. Nuestra tarea ha sido realizada con vistas a los seglares, católicos o no católicos, aunque todos cultos, para que tanto unos como otros, estudiando con detención la obra que les ofrecemos, puedan llegar por la simple vía racional a establecer contacto con las grandes verdades y a penetrar, en cuanto nos es dado, en el mundo de los grandes misterios.

Réstanos sólo advertir al lector que la Suma contra los Gentiles no va dirigida—como dice el P. Suermondt—a cualquier clase de hombres, sino a eruditos y doctos; a quienes, cultivando la verdadera sabiduría, acúciales el deseo de escudriñar las verdades divinas. Por es razón, Santo Tomás comienza la obra preguntándose en el primer capitulo cuál sea el deber del sabio