Y
así fue, y así se hizo
60.- Y recuperamos ahora el hilo que ha extendido ante
nosotros nuestro Creador, que ha estado siempre ahí pero que en su Presciencia
El dejó yacer en las tinieblas hasta que la Inteligencia de nuestra
Civilización abriera sus oídos al Lenguaje de la Ciencia de la Creación. Dicho
esto el resumen secuencial de los acontecimientos históricos protagonizados por
Dios durante aquel Día Primero podemos dejarlo así:
61.- A: Multiplicación de la densidad del Campo
Gravitatorio Terrestre. (Este asunto de la multiplicación por Dios del volumen
de energía de un sistema astrofísico dado, asunto que se encuentra en la base
de la misma Creación, es un asunto que resolvimos asumiendo la naturaleza del
propio Creador, naturaleza que le permite ser la fuente de energía fundamental
de la que bebe el océano cósmico).
62.- B: Elevación en vertical ascendente del ritmo de
trabajo del Transformador Central Geofísico. (La existencia de una
correspondencia innata entre densidad gravitatoria y rotación estelar está en
la base de la luz y su intensidad).
63.- C: Fusión del Manto y licuación volcánica de la
Corteza Primaria. (Obvio cualquier comentario al respecto porque he confiado a
la inteligencia natural del lector la conexión entre la causa primera apuntada
y los efectos finales expuestos).
64.- D: Producción de la clásica Atmósfera Primigenia.
(Al hablar de clásica tengo en mente la atmósfera típica planetaria,
enrarecida, caótica, tal cual la encontramos en los demás planetas de nuestro
Sistema).
65.- E: Enfriamiento del Núcleo y solidificación de la
Corteza Secundaria, o Litosférica. (Tal fue el origen de la Corteza Secundaria.
Sobre ella y durante el enfriamiento actuó Dios mirando a la formación del
Sustrato Ecosférico Autónomo, sobre el que aún no he dicho nada pero sobre el
que ya se dirá algo. En fin, ahí están las dorsales oceánicas como pruebas de
las fuerzas de arrastre que Dios puso en acción, de cuya solidificación se
desprende el momento durante el que Dios se curró la geografía de los continentes.
La lógica más elemental impone su criterio y da por supuesto que un estado de
semiliquidez es el momento perfecto para desplazar de la superficie del cuerpo
semisólido parte de su materia, tal como hace quien trabaja con el barro y
luego expone la figura resultante al horno. En este caso el efecto horno lo
asumió el proceso acelerado de solidificación que había emprendido la Corteza
Secundaria. Por qué abrió Dios en canal el hemisferio atlántico forma parte de
la Arquitectura Geofísica en la base de la Creación del Plano Biosférico, sobre
el que enseguida diremos lo necesario. El hecho es que las fuerzas de arrastre
que crearon el Canal Atlántico y dio lugar a las dorsales oceánicas dejaron sus
huellas al solidificarse la capa litosférica cortesaria. Y ahí están como
testimonio de la existencia de la actividad creadora trabajándose las
plataformas continentales. No quiero decir nada sobre cómo le afecta esta
creación a la teoría de la tectónica de placas. Además de la Teoría del Plano
Biosférico pondré sobre la mesa otra prueba adicional contra el modelo
geofísico que el siglo XX impuso por norma).
66.- F: Sublimación de la Atmósfera Primigenia. (Dije
que cuando la litosfera aisló a la atmósfera primaria del Núcleo: arrastrada
por el descenso de temperatura la atmósfera se congeló, se sublimó, y el
resultado final fue su transformación en un Manto de Hielo, que, como antes lo
hiciera el mar de lava, cubrió la esfericidad de la Tierra de polo Norte a polo
a Sur, de Este a Oeste). Este Manto de Hielo que rodeó al planeta en la tarde
de aquél día era la Luz que salió de los labios de nuestro Creador, cuando
dijo: “Haya luz”.
67.- Y así se hizo. Y así fue. Lo contrario hubiera
sido absurdo. La Duda descartiana como método de relación entre la Inteligencia
del Creador y la de la Criatura no es un método, es un muro de separación, una
valla limitativa de las posibilidades y capacidades de la Ciencia para crecer
en la dirección de la Omnisciencia Creadora. Si por Omnipotencia entendí antes
la facultad creadora de reducir el tiempo de trabajo de un proceso a su mínima
expresión posible, entiendo por Omnisciencia ahora el dominio que en su
Sabiduría ejerce Dios sobre todas las ciencias de la materia, el espacio, el
tiempo y la energía. Y al hacerlo incluyo en su lista ciencias que operan en
diferentes universos, sobre los cuales nada podemos decir, excepto
maravillarnos de su infinito conocimiento.
