Ingeniería Astrofísica de Creación
176.- La Inteligencia Creadora se implicó a sí misma
en el juego de las acciones-reacciones al levantar un Universo pensado para
resistir el peso de las corrientes cosmológicas. Es decir, Dios levantó el
edificio universal dotado de todos los mecanismos físicos necesarios para
superar las consecuencias del terremoto que su propia creación habría de
provocar. Dios sabía también que como soldados que caen en la vanguardia del
combate muchos astros del exterior de nuestro Universo habían de sucumbir bajo
el empuje de las corrientes intergalácticas. Lo que nosotros llamamos Novas y
Supernovas son esos guerreros que han caído en combate y se desintegran en
explosiones fabulosas, a su vez cuna de los cometas y meteoritos que atraviesan
los Cielos. Detengámonos pues un momento en el origen de las Novas y Supernovas.
Y desde la cantidad de energía física que un núcleo duro es capaz de poner
sobre el terreno, vista la similitud entre el espacio cosmológico general y un
acelerador de partículas: si elevamos el proceso a la dimensión astrofísica y
aplicamos la ley de la influencia mutua entre campo y luz tenemos que concluir
diciendo que un campo galáctico reacciona a la acción de curvatura de la
trayectoria de las corrientes cósmicas acelerando el ritmo de rotación de su
cinturón estelar externo. Desarrollemos este comportamiento.
177.- Tal como vemos en la Creación de Dios todos los
sistemas de un cuerpo galáctico suman sus campos y crean un campo general que
reacciona como un todo frente al exterior. He comparado antes este campo
general con un océano partiendo de la Revelación. Asumida esta similitud y
desde la comparación del campo universal con el volumen contenido en un vaso de
agua, la acción de las corrientes cósmicas sobre el campo gravitatorio se
traduce en la reacción del agua al movimiento de la mano que introduce su dedo
y lo gira. Puesto que todo cuerpo líquido tiene un movimiento propio, natural
al cuerpo que lo contiene, la aceleración desde el exterior ha de afectarle a
las zonas externas, desde donde se corre hacia el interior, si procede.
178.- Naturalmente todos los cuerpos de un sistema no
reaccionan de la misma manera frente a una fuerza externa. En el caso de los
sistemas estelares esta sencilla ley es el pan de cada día. Y ya que la
transformación de la gravedad en luz depende de la velocidad de rotación del
sistema, a la que le afecta el encuentro con las corrientes cósmicas, los
sistemas estelares externos al quedar expuestos a la acción del dedo sobre el
agua se ven constantemente acelerados, reacción que unos astros llevan
perfectamente y otros no pueden soportar más allá de un límite crítico.
Alcanzado éste el freno de seguridad sistemológico se rompe y se produce el
efecto Chernobyl, el sistema escapa al control interno y se aboca a su destrucción.
El resultado es la explosión Nova. Hablando de un astro individual. Y si el
astro bajo el efecto Chernobyl da lugar a una reacción en cadena que arrastra a
todo su sistema a la destrucción por el calor generado a raiz de la combustión
acelerada de la gravedad, hablaremos de Supernova.
179.- La experiencia es la que habla. La foto, la que
demuestra. Y la realidad la que convence. Imaginemos que tenemos una bola
inmensa, queremos que dé vueltas empujándola y no podemos; llamamos a más en
nuestra ayuda y nos vamos sumando hasta obligarla a darle vueltas. Una vez que
esté dando vueltas la fuerza necesaria para mantener su rotación constante será
menor, de manera que el efecto de la misma fuerza sobre la misma bola será
mayor según crezca su velocidad. Este sencillo juego lo elevamos en este
momento a la relación entre un astro y su campo de gravedad. Y convenimos que
la rotación de un campo gravitatorio es similar a la de un cuerpo sólido en el
que el astro ocupa el núcleo. Enseguida comparamos la acción de la corriente
cósmica sobre este cuerpo con la de la fuerza de la mano sobre la bola. Y ya
tenemos el efecto físico en el origen de las Novas. Siempre conviniendo antes
que la curvatura de una corriente cósmica, como la de la luz, no tendría lugar
si esa corriente no tuviera masa. Si no tuviera masa no tendría peso, y si no
tuviera peso ni masa no podría existir el fenómeno de la curvatura de la luz. Y
es que desde el punto de vista de la óptica se puede comparar la curvatura de
la energía cósmica al entrar en contacto con un campo gravitatorio con la
refracción de la luz. La trayectoria de los cometas a su paso por el Sol nos
sirve para descubrir la estructura óptica de la curvatura que describe la
energía cósmica a su paso por un campo gravitatorio. Pero si a diferencia de la
energía cósmica su curvatura no se toca, en el caso de los cometas sí tenemos
la respuesta que transforma el campo gravitatorio en una realidad que se
comporta a efectos físicos como un cuerpo. Y como tal rota con el astro al que
pertenece.
180.- El efecto Chernobyl en la raiz de las Novas y
Supernovas y sabido que la edad de las estrellas se mide por el tiempo que
tardan en consumir la energía de su campo gravitatorio, proceso de consumo
sujeto a la velocidad de trabajo del transformador, la lógica nos lleva a creer
en la existencia de una ley reguladora entre las revoluciones de trabajo y el
tiempo de vida del sistema. La cuestión que aquí nos ocupa es cómo acelerar las
revoluciones de trabajo del transformador astrofísico hasta ese punto de
reducción de su vida al mínimo tiempo posible. La lógica nos dice que sólo
existe una forma, y es haciendo que el campo sea excitado hasta el infinito de
la manera que se desborda el líquido contenido en un recipiente por una acción
centrifugadora. ¿No es esta la acción acumulativa de fuerzas frente a la gran
bola de la que hablábamos? Pues que hablamos de corrientes que se mueven
respondiendo a los estímulos de los campos galácticos y de la excitación de los
mismos bajo esas respuestas: del nivel de excitación provocado hablará la
intensificación de la producción de luz. A mayor excitación mayor intensidad de
producción y menor tiempo de vida del sistema. Los fenómenos de intensificación
cíclica y atípica de los sistemas estelares debemos relacionarlos con este
comportamiento universal.
181.- Resumiendo: En el caso de las Novas y Supernovas
la excitación se refiere a la elevación de la velocidad de trasformación al
infinito. Fuera de control los mecanismos de frenado naturales a los sistemas
gravitatorios la rotación del astro y del campo se disparan y se interaccionan
hasta consumirse, quedando una cantidad de millones de años reducidos a
cuestión de segundos. Si se habla de un sistema astrofísico simple hablaremos
de Novas. Y si es todo un sistema múltiple el que cae en esta dinámica
hablaremos de Supernovas. Tanto las unas como las otras tienen lugar en los
cinturones constelacionales externos, que son los más expuestos a las
corrientes intergalácticas. Estas Novas y Supernovas en el origen de los
cometas, los cometas son proyectados como proyectiles de cañón que crecen en
poder destructor a medida que acumulan espacio recorrido.
182.- Y concluyendo: Estos tres frentes de acción en
mente -Nebulosas, Novas y Cometas- Dios estructuró la distribución
constelacional alrededor del Sistema Solar simulando una red cristalina
gravitatoria contra cuya solidez desintegrar el peligro de interrupción de la
Evolución del Árbol de la vida en la Tierra. Los maravillosos resultados
positivos a la vista la realidad no debe empañarnos los ojos de nuestra
inteligencia a la hora de ver que acorde a las dimensiones astronómicas trazó
Dios aquel Círculo sobre la Faz del Abismo del que nos habló Salomón en su
Sabiduría. Lo que el rey sabio y pacífico por excelencia viera con los ojos de
su Sabiduría nosotros, gracias a Dios, lo vemos con los ojos de nuestra cara.
Cúmulos y supercúmulos en el cinturón externo, y cúmulos abiertos y sistemas
múltiples en el interno, combinan esta red cristalina gravitatoria
constelacional sobre la que todavía hay tanto que decir. Empecemos resolviendo
el misterio del Origen de los Cielos.
